El viernes al mediodía, la última operación salida del verano. Una de tus clientes, con el coche cargado y los niños detrás, sufre un alcance en la A-7 a la altura de Valencia. Ella está bien, pero el coche no puede seguir. Y tú estás a 300 kilómetros, cerrando los últimos partes antes del fin de semana.
Ella no sabe qué taller es de confianza en una ciudad que no conoce. No sabe si la grúa la va a llevar a un sitio concertado o a uno que luego no cubre el seguro. No sabe si tiene asistencia en viaje contratada. Y a ti te gustaría ayudarla, pero entre que buscas su póliza, encuentras el número del servicio de asistencia, llamas al taller, le explicas el caso, vuelves a llamar a la clienta… pierdes 45 minutos que no tienes.
🔔 El problema de los siniestros cuando el cliente está lejos
En verano, la mayoría de los siniestros de auto ocurren fuera de la zona de confort del mediador y del cliente. La operación salida multiplica los accidentes en carretera, y el cliente no está en su ciudad, no conoce los talleres, no tiene acceso a la documentación de su póliza y, sobre todo, no sabe a quién llamar.
Para el mediador, el problema no es solo atender el siniestro. Es atenderlo rápido, sin perder tiempo buscando datos que deberían estar a un clic. Porque cuando el cliente está en una gasolinera, con el coche humeando y los niños llorando, no quiere esperar. Quiere una solución en ese momento.
💡 Cómo Mediator permite atender un siniestro en carretera en minutos
Cuando tienes toda la información del cliente centralizada en Mediator, atender un siniestro lejos de la oficina deja de ser un problema de organización y pasa a ser una cuestión de segundos.
Al recibir la llamada, abres la ficha del cliente en Mediator y en la misma pantalla ves su póliza de auto al día, las coberturas contratadas, si tiene o no asistencia en viaje, el teléfono del servicio de grúa asociado y los datos del vehículo involucrado. No tienes que preguntarle el número de póliza. No tienes que buscar en carpetas. Está todo ahí.
Con los datos delante, contactas con el servicio de asistencia, le das la referencia del cliente y la matrícula, y mientras la grúa está en camino, ya has empezado a redactar el parte del siniestro.
Además, desde la propia ficha de la póliza o el siniestro en Mediator puedes enviarle un mensaje —por correo, SMS o WhatsApp— con los datos clave que necesita en ese momento: número de póliza, aseguradora, teléfono de la asistencia en carretera y/o el número de referencia del siniestro que acabas de abrir. Así, aunque esté nervioso o no tenga cobertura para volver a llamarte, tiene toda la información en su móvil.
Cuando el cliente te vuelve a llamar, ya sabes qué taller ha aceptado el servicio, tienes el número de siniestro asignado y puedes decirle: «tranquila, ya está todo en marcha».
✅ Lo que cuesta no tener los datos a mano
Cada minuto que tardas en localizar una póliza, una cobertura o un contacto de asistencia es un minuto en que el cliente está solo, inseguro y preguntándose si ha hecho bien en llamarte.
Un siniestro mal gestionado en el momento del impacto no solo genera insatisfacción. Es el primer paso para que ese cliente, cuando llegue el vencimiento de su póliza, mire otras opciones. En verano, con las renovaciones de septiembre encima, cada cliente que atiendes bien es una póliza que retienes. Cada cliente que dejas esperando es una oportunidad para la competencia.