Tu cliente se fue con la competencia porque nadie le contactó

Era un cliente de toda la vida. Llevaba años contigo. Tres pólizas: el coche, el hogar y los decesos del abuelo. Nunca dio problemas, siempre pagó al día.

En agosto, cuando la póliza del coche llegó al vencimiento, no recibió ninguna llamada. Así que entró en Rastreator, encontró algo parecido, lo contrató y cuando te llamó ya era para dar de baja.

No se fue por precio. Ni por mal servicio. Se fue porque el vencimiento no estaba en el radar de nadie.

🔔 Cómo ocurre esto más de lo que parece

Con 200, 400 o 800 pólizas en cartera, llevar los vencimientos en la cabeza es imposible. Y una hoja de cálculo que hay que actualizar a mano siempre tiene huecos: datos que no se traspasan, vencimientos que caen en agosto, pólizas que se pierden en el cambio de producto.

El resultado es que agosto y enero, los meses con más vencimientos, son también los meses con más fugas de cartera. No porque los clientes quieran irse, sino porque nadie les llama a tiempo.

💡 Cómo lo controla Mediator

En Mediator, cada póliza tiene su fecha de vencimiento registrada desde el momento en que la das de alta. No hay que acordarse de nada porque el sistema ya sabe cuándo vence cada una.

Desde Pólizas → Propuestas y pólizas, filtras en segundos las pólizas que vencen en los próximos 30, 60 o 90 días. La lista aparece ordenada por fecha y muestra el tomador, la compañía y el ramo de cada póliza, lista para trabajar.

Desde ahí, con dos clics, añades una tarea en la agenda: «Llamar para renovación, vence el [fecha]». Mediator te avisará en el momento que elijas, con las semanas de antelación que necesitas, para que puedas contactar con el tomador antes de que empiece a buscar por su cuenta.

Si ese mes tienes muchas renovaciones, exportas el listado completo y repartes las llamadas entre tu equipo.

✅ Lo que se pierde de verdad

Ese cliente que en agosto se fue a un comparador lo hizo porque no tuvo noticias tuyas. Si el vencimiento hubiera estado en tu agenda con un mes de antelación, le habrías llamado en julio. Habrías repasado las coberturas, quizás ajustado la prima, y muy probablemente habría renovado.

Una renovación que no se pierde no es solo la prima de ese año. Es la relación entera con ese tomador: las otras dos pólizas que tiene contigo, las que puede contratar en el futuro y las referencias que puede darte a conocidos.

El control de vencimientos no es burocracia. Es la diferencia entre mantener la cartera o ver cómo se va poco a poco.

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